Capcom confirmó que Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen incluirá un Modo Difícil dedicado, además de que una actualización de agosto llevará el juego base a 60 fps en PS5 y Xbox Series, según reveló el director Kento Kinoshita.
Un desafío pensado para los niveles máximos
“Estamos ajustando el balance para que todos puedan disfrutar la experiencia, ya sea que apenas estén comenzando su aventura, sigan progresando en el juego, o ya hayan completado varias partidas”, explicó Kinoshita. “También estamos trabajando en un Modo Difícil que ofrecerá un desafío satisfactorio para los jugadores veteranos cuyas estadísticas ya alcanzaron, o están cerca de alcanzar, el límite de nivel”.

Sin fecha exacta para el nuevo modo
El productor Naoto Oyama añadió que el estudio sigue definiendo los detalles finales del Modo Difícil, y pidió a los fanáticos estar atentos a futuras actualizaciones, lo que sugiere que esta función podría no llegar exactamente al mismo tiempo que la expansión Dark Arisen. El equipo confirmó también que no habrá escalado de nivel para los enemigos dentro de la expansión, respetando las críticas de una parte de la comunidad hacia ese sistema en el juego base.
Dark Arisen añadirá doce nuevas mazmorras, reliquias como nuevos artefactos poderosos, y un sistema de transmog que permitirá personalizar la apariencia del personaje sin sacrificar las estadísticas del equipo, algo muy solicitado desde el lanzamiento original del juego. La expansión, que también llegará por primera vez a Nintendo Switch 2, se lanzará el 9 de octubre para todas las plataformas.
