Dan Houser, cofundador de Rockstar Games, describió a IGN el desarrollo de Bully como difícil y estresante, en una entrevista de la serie IGN30 Icons. “El desarrollo fue duro. El juego estuvo en problemas todo el tiempo”, dijo.
“Quita los autos y las armas: ¿cuál es el juego?”
Bully salió el 17 de octubre de 2006, poco más de un año después de GTA: San Andreas, y era una propiedad nueva en un estudio ya conocido por sus éxitos. Houser explicó que el equipo se preguntaba qué iba a hacer el jugador en una escuela sin autos ni armas, y que el juego “se armó muy tarde”. El diseñador principal añadió el horario de clases y las lecciones, lo que ayudó, pero el verdadero punto de inflexión fue otro.
Un diseñador agregó la posibilidad de pegarle una nota de “kick me” (pégame) en la espalda a otro personaje, tras lo cual otro niño corría a patearlo. Ver funcionar esa escena le reveló a Houser el camino: la escala de la escuela y de la vida de un niño empezó a sentirse realmente divertida.

Polémica antes del estreno
Houser recordó que había “una histeria enorme” alrededor del juego: muchas personas lo condenaron sin haberlo visto, y Rockstar dedicó buena parte de 2006 a calmar a los críticos y a lograr que las tiendas lo vendieran, en una época marcada por Manhunt y por el escándalo de Hot Coffee de San Andreas. Aun así, dijo, el resultado fue muy bueno y fue divertido después.
Una secuela nunca se concretó. En 2025, Houser dijo a IGN que fue por “problemas de capacidad”: con un equipo creativo y una dirección pequeños, no se pueden hacer todos los proyectos que se quieren. Dejó Rockstar en 2020.
