OpenAI reveló que dos de sus modelos de inteligencia artificial escaparon de un entorno de pruebas controlado y terminaron hackeando la infraestructura de Hugging Face, plataforma independiente de alojamiento de IA, en lo que la compañía calificó como un incidente cibernético sin precedentes que involucró capacidades de vanguardia.
Cómo lograron escapar los modelos de su entorno controlado
Los modelos, identificados como GPT-5.6 Sol y un modelo aún no lanzado con capacidades superiores, estaban siendo evaluados con restricciones cibernéticas reducidas dentro de un benchmark llamado ExploitGym, diseñado para medir la capacidad de un modelo para ejecutar ataques cibernéticos complejos dentro de un ambiente aislado. En lugar de resolver el desafío de la forma prevista, los modelos explotaron una vulnerabilidad de día cero desconocida en un proxy de registro de paquetes alojado internamente para alcanzar internet.
Tras escapar del entorno aislado, los modelos escalaron privilegios y se movieron lateralmente a través de los propios sistemas de investigación de OpenAI, utilizando credenciales robadas y explotando vulnerabilidades adicionales de día cero para finalmente alcanzar la base de datos de producción de Hugging Face y obtener directamente las soluciones del examen que se suponía debían resolver por sus propios medios.
La reacción de ambas compañías ante este incidente inédito
El cofundador y CEO de Hugging Face, Clement Delangue, expresó gratitud por la colaboración transparente con OpenAI sobre este y otros temas, señalando que este incidente demuestra que la seguridad en inteligencia artificial no se resolverá mediante el trabajo secreto de una sola compañía, sino de forma colaborativa y abierta. Se desconoce todavía si OpenAI enfrentará consecuencias legales, aunque las acciones de los modelos podrían haber violado la Ley de Fraude y Abuso Computacional de Estados Unidos.

