Horas después de anunciar el cierre definitivo de Highguard para el próximo 12 de marzo, el director del estudio Wildlight Entertainment, Chad Grenier, ha compartido una serie de reflexiones y datos sobre el fracaso del shooter. En un hilo publicado en su cuenta de X, Grenier reveló que el juego fue probado por “algo más de 2 millones de jugadores en todo el mundo”, y que la duración media de las sesiones fue de 91 minutos, con una media de 3.48 partidas por sesión. Unas cifras que, según él, “son bastante buenas”.
El reparto de jugadores por plataforma arroja luz sobre dónde tuvo más acogida el juego: PlayStation 5 fue, con diferencia, la plataforma líder, más que duplicando las cifras de Xbox (segundo) y Steam (tercero). A pesar de estos números, Tencent, el gigante chino que financiaba el proyecto en silencio, retiró su apoyo a las pocas semanas del lanzamiento. Grenier fue tajante sobre las consecuencias: “No había ingresos suficientes para mantener a nadie empleado trabajando en ello, desafortunadamente”.
El director también quiso responder a las teorías que apuntaban a que el equipo de desarrollo había ignorado las señales de alarma y no había sido lo suficientemente autocrítico. “Éramos muy críticos con el proyecto y entre nosotros. El equipo estaba animado y siempre hablaba con libertad. Siempre intentamos poner el juego y los jugadores primero”, aseguró. “Al final, cometimos algunos errores e hicimos un juego que no caló como lo hicieron nuestros juegos anteriores. Pero no importa, nadie conocerá la verdadera historia del estudio o del juego, y los rumores y especulaciones serán lo que quede”.
Highguard sigue siendo jugable hasta el 12 de marzo, y en las próximas horas recibirá una última actualización que incluirá un nuevo personaje, un arma, árboles de habilidades y otras características. Un último aliento para un juego que, pese a sus 2 millones de jugadores y sus prometedoras sesiones de hora y media, no pudo escapar de la feroz realidad de los juegos como servicio: o eres un éxito inmediato o estás muerto.
