Ingenieros de Valve confirmaron que la escasez y el aumento de precios de componentes electrónicos continúa empeorando semana tras semana, complicando directamente la producción y disponibilidad de la recién lanzada Steam Machine, que ya de por sí resulta considerablemente cara para el jugador promedio, con un precio inicial de 1,049 dólares que la coloca fuera del alcance de muchos consumidores habituales.
Qué explicaron los ingenieros sobre la situación actual del suministro
Según explicó el ingeniero Yazan Aldehayyat en un entrevista, lo que actualmente se observa en los estantes de las tiendas minoristas refleja el suministro que la compañía manejaba desde hace al menos tres a seis meses atrás, reconociendo que aunque Valve ya anticipaba dificultades de abastecimiento desde el inicio del proyecto, la magnitud real del problema terminó superando considerablemente todas sus expectativas iniciales de planeación.
La falta de contratos formales con los fabricantes de memoria
El también ingeniero Pierre-Loup Griffais añadió que la compañía se encuentra construyendo dispositivos con prácticamente todo el material disponible que logra conseguir en cada momento, limitados principalmente por la capacidad de memoria disponible en el mercado global. Griffais reveló además que Valve no cuenta con contratos formales a largo plazo con los proveedores de componentes, dependiendo en cambio de ofertas mensuales que la compañía debe aceptar de inmediato o arriesgarse a perder por completo el contacto futuro con ese proveedor específico.
Pese a este contexto complicado y a un sistema de reservación mediante lotería que dificultó bastante conseguir una unidad durante el lanzamiento, algunos sitios especializados estiman que se venden más de diez mil unidades por semana, aunque Valve no ha compartido cifras oficiales de ventas totales hasta el momento, dejando esta estimación como la única referencia disponible para calcular la demanda real del dispositivo.
El impacto de esta escasez en toda la industria de consolas
Este problema no se limita únicamente a Valve: Sony también anunció recientemente que podría eliminar los descuentos habituales de PS5 debido al alza de componentes, mientras que Xbox ya aumentó los precios de sus consolas por esta misma razón. Una demanda colectiva reciente acusa además a Samsung, SK Hynix y Micron Technology de colaborar deliberadamente para mantener artificialmente bajos los suministros de memoria RAM y así incrementar sus precios de manera coordinada en todo el mercado global.
