El nuevo director ejecutivo de Remedy Entertainment, Jean-Charles Gaudechon, aseguró que franquicias como Alan Wake y Control debieron alcanzar cifras de ventas más altas, pese al reconocimiento obtenido entre la crítica y los jugadores. El ejecutivo señaló que uno de los principales objetivos de la compañía será ampliar el alcance de sus propiedades intelectuales sin comprometer la identidad creativa que ha convertido al estudio en uno de los más respetados de la industria.
Gaudechon también reconoció el escepticismo que surgió entre algunos aficionados debido a su pasado profesional vinculado a empresas enfocadas en títulos deportivos y modelos de negocio masivos. Sin embargo, destacó que comprende el valor único de Remedy y que su prioridad será proteger la esencia de sagas como Alan Wake y Control, al tiempo que busca nuevas estrategias para aumentar su popularidad.

La compañía finlandesa ha atravesado años intensos con múltiples proyectos. Aunque Alan Wake 2 logró una gran recepción crítica, tardó más de un año en generar beneficios, mientras que otros lanzamientos recientes no consiguieron convertirse en éxitos comerciales de gran escala. Ante este panorama, el estudio considera que sus franquicias aún tienen un potencial de crecimiento considerable que no ha sido aprovechado por completo.
De cara al futuro, Remedy mantiene su atención en Control Resonant, la secuela de Control, además de su colaboración con Annapurna para desarrollar adaptaciones audiovisuales de sus universos. La estrategia busca convertir a sus propiedades en marcas multimedia capaces de atraer nuevos públicos, reforzando la presencia de Alan Wake y Control más allá del sector tradicional de los videojuegos.
