Un número creciente de empresas estadounidenses ha comenzado a adoptar modelos de inteligencia artificial chinos de código abierto, conforme los costos de operar con los principales modelos cerrados de compañías como OpenAI y Anthropic continúan al alza.
El caso de empresas que ya hicieron el cambio
“Los modelos de inteligencia artificial chinos son particularmente atractivos para las empresas estadounidenses ahora que los costos de la IA se disparan”, declaró Kyle Chan, investigador del centro de estudios Brookings. La startup Lindy, por ejemplo, migró el cien por ciento de su tráfico desde los modelos de Claude hacia DeepSeek, compañía china que irrumpió en el mercado a inicios de 2025, una decisión que su director ejecutivo, Flo Crivello, aseguró que le ahorrará millones de dólares en pocos meses.

Un debate regulatorio en Washington
El auge de estos modelos ocurre mientras el gobierno de Estados Unidos evalúa cómo regular tanto sus propios modelos más avanzados como la creciente adopción de alternativas provenientes del extranjero. Recientemente, un grupo de 25 empresas tecnológicas, incluyendo Nvidia, Microsoft y Meta, publicó una carta pidiendo a los legisladores evitar “restricciones prematuras” sobre los modelos de código abierto, argumentando que podrían frenar la competencia o desplazar la innovación hacia otros países.
Empresas como OpenAI y Anthropic, que no firmaron dicha carta, han pedido al gobierno responder ante presuntos casos de robo de propiedad intelectual por parte de laboratorios chinos, en momentos en que la capacidad de estos modelos de código abierto crece con rapidez y podría afectar directamente sus modelos de negocio.
Según datos de la plataforma OpenRouter y la firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz, el uso global de modelos de código abierto desarrollados en China pasó de apenas 1.2 por ciento a finales de 2024 a casi un 30 por ciento este año, reflejando un cambio significativo en cómo las empresas eligen sus herramientas de inteligencia artificial.
