La comunidad del juego de fitness en realidad virtual Supernatural enfrenta un futuro incierto luego de que Meta detuviera la producción de nuevo contenido tras recortes en su división Reality Labs. Aunque la aplicación seguirá activa, usuarios consideran que la decisión equivale a su cierre gradual, generando una ola de protestas y campañas para salvar una plataforma que se convirtió en un espacio clave de ejercicio y apoyo social.
El título, disponible en dispositivos Meta Quest, combina entrenamiento físico con mecánicas rítmicas y entrenadores virtuales, atrayendo principalmente a mujeres, adultos mayores y personas con movilidad limitada que encontraron en la VR una alternativa accesible y libre de prejuicios para mantenerse activos. Miles de usuarios ya firmaron peticiones y cancelan sus suscripciones en protesta por la medida.

La molestia también apunta a la gestión de Meta tras adquirir el estudio original del juego, ya que muchos usuarios aseguran que la calidad y el vínculo con la comunidad disminuyeron con el tiempo, hasta llegar al fin de nuevos entrenamientos, elemento clave para mantener la motivación y continuidad del programa.
Más allá de un videojuego, Supernatural se convirtió para muchos en una comunidad de salud mental y física, por lo que su posible desaparición refleja un problema recurrente en la industria tecnológica: cuando grandes corporaciones cambian de estrategia, comunidades enteras pueden quedar sin el servicio que les cambió la vida.
