Google comenzó a implementar uno de los cambios más importantes en la historia de Play Store, al confirmar una nueva estructura de cobros que permitirá a los desarrolladores ofrecer métodos de pago externos fuera del sistema tradicional de facturación de la tienda. La medida llega mientras continúa el proceso legal relacionado con la demanda antimonopolio impulsada por Epic Games, aunque la compañía decidió avanzar con parte de los cambios a nivel global.
Hasta ahora, el modelo de negocio de la tienda de aplicaciones de Android estaba asociado a una comisión estándar cercana al 30 % por transacción. Con la nueva estrategia, ese esquema desaparece para dar paso a tarifas más bajas y desacopladas, donde el porcentaje final dependerá de factores como el volumen de ingresos del desarrollador, el tipo de compra y si continúa utilizando el sistema de cobros oficial de Google o una alternativa propia.

Entre los cambios anunciados, las aplicaciones que superen ingresos anuales elevados pasarán a manejar una estructura de aproximadamente 20 % para nuevas compras dentro de la aplicación y 10 % para suscripciones. Además, quienes mantengan el sistema de pagos de Google deberán considerar un cargo adicional. Paralelamente, la empresa presentó programas especiales para estudios y servicios considerados de alta calidad, ofreciendo condiciones preferenciales a proyectos que cumplan requisitos técnicos y multiplataforma.
El movimiento podría modificar de forma importante el ecosistema móvil al dar más libertad comercial a los desarrolladores y potencialmente abrir la puerta a precios más competitivos para los usuarios de Android. Parte del despliegue comenzará en distintas regiones durante los próximos meses y continuará expandiéndose gradualmente hasta completarse después del 30 de septiembre de 2027, marcando una nueva etapa para el funcionamiento de Google Play Store.
