Ford Motor Company y el gigante automotriz chino Geely están inmersos en negociaciones avanzadas para formar una alianza estratégica, según confirmaron ocho fuentes cercanas al diálogo. Las conversaciones, que llevan meses en curso, se centran en dos pilares: que Geely utilice la capacidad de las plantas de Ford en Europa para producir vehículos para el mercado regional, y un posible marco para compartir tecnologías vehiculares, incluidos sistemas de conducción automatizada.
Una delegación de Ford viajó esta semana a China para intensificar las conversaciones, tras reuniones de alto nivel la semana pasada en Michigan. Las tratativas sobre manufactura en Europa están más avanzadas, con la planta de Ford en Valencia, España, como candidata principal. Este movimiento ayudaría a Geely a evitar los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos fabricados en China, que alcanzan hasta el 37.6%.

La alianza representaría un impulso tecnológico crucial para Ford. El CEO Jim Farley ha calificado el liderazgo chino en vehículos eléctricos y conectados como “lo más humillante” que ha visto. Un acuerdo con Geely podría cerrar esa brecha. Sin embargo, cualquier transferencia de tecnología china avanzada al mercado estadounidense enfrentaría un fuerte escrutinio político y regulatorio, dada la actual política de seguridad nacional.
Mientras tanto, la estrategia de Geely de asociarse con fabricantes occidentales —como ya hace con Renault en Corea del Sur y Brasil— demuestra su enfoque pragmático para expandirse globalmente. El resultado de estas negociaciones podría redefinir la colaboración Este-Oeste en una industria cada vez más fragmentada y competitiva.
