La inteligencia artificial (IA) está dejando de ser una habilidad opcional para convertirse en un factor que influye cada vez más en la permanencia laboral. Un reciente estudio de Gallup, basado en respuestas de 23,717 trabajadores en Estados Unidos, encontró una relación entre el nivel de adopción de herramientas de IA y la vulnerabilidad frente a despidos, especialmente dentro del sector tecnológico.
Uno de los datos que más llamó la atención del informe indica que los empleados tecnológicos que usan IA al menos una vez al mes presentaron una probabilidad estimada de despido cercana al 6%, mientras que quienes casi no la utilizan alcanzaron un 18%, una diferencia equivalente a tres veces más riesgo. Según Gallup, esta tendencia se mantuvo incluso al considerar factores como edad, nivel educativo y tipo de industria.

Sin embargo, el reporte también deja claro que la IA no aparece como la causa directa de la mayoría de las desvinculaciones. Los despidos continúan estando más asociados con reestructuraciones internas, ajustes financieros y cambios estratégicos en las empresas. De hecho, otros datos recientes muestran que solo una pequeña proporción de trabajadores atribuye directamente la pérdida de su empleo a esta tecnología.
Más que reemplazar puestos de forma inmediata, el avance de la automatización parece estar redefiniendo cuáles son las competencias consideradas esenciales dentro del mercado laboral. El estudio sugiere que aprender a integrar herramientas de IA podría convertirse en una ventaja competitiva para conservar oportunidades laborales en industrias que evolucionan rápidamente.
