El debate sobre el impacto de los creadores de contenido y las transmisiones en vivo en la industria del videojuego volvió a tomar fuerza tras unas declaraciones atribuidas a Shinji Mikami, creador de Resident Evil. Según relató el comediante japonés Eika Kano, el desarrollador considera que si un jugador queda completamente satisfecho solo viendo una partida, entonces el juego probablemente no está ofreciendo una experiencia suficientemente atractiva para ser jugada.
La anécdota surgió durante una aparición televisiva de Kano, quien explicó que en varias ocasiones se cuestionó si transmitir juegos narrativos o con acertijos podía afectar la experiencia del público. Después de hablar directamente con Mikami, aseguró haber recibido una respuesta inesperada: el objetivo de un videojuego debería ser despertar el deseo de vivir la aventura personalmente, incluso después de haber visto a otra persona terminarla.

La idea también coincide con comentarios recientes realizados por Naoki Hamaguchi, director de la trilogía Final Fantasy VII Remake, quien señaló que los RPG modernos enfrentan un nuevo desafío: evitar que el espectador sienta que ya obtuvo toda la experiencia únicamente consumiendo contenido en plataformas de streaming. Para el creativo, las decisiones del jugador y la interacción deben recuperar protagonismo dentro del diseño de los juegos actuales.
Más allá de abrir una discusión sobre spoilers o transmisiones, estas opiniones reflejan una preocupación creciente dentro del sector: los videojuegos deben seguir ofreciendo valor único a través de la participación directa del jugador. En una época dominada por videos, directos y contenido bajo demanda, algunos de los nombres más importantes de la industria parecen coincidir en una misma idea: mirar puede entretener, pero jugar debe seguir siendo irreemplazable.
