El debate sobre los límites de la ficción en los videojuegos bélicos ha vuelto a primera línea. Chance Glasco, uno de los 22 fundadores originales de Infinity Ward y animador principal en múltiples entregas de Call of Duty, ha revelado que Activision presionó al estudio para desarrollar una campaña basada en un ataque de Irán contra Israel. La revelación llega después de que la cuenta oficial de la Casa Blanca publicara un vídeo de sus ataques a Irán con elementos visuales de Call of Duty, lo que encendió las alarmas.
En su cuenta de X, Glasco fue contundente: “Recuerdo que después de que Activision tomó el control tras la formación de Respawn, hubo una presión muy incómoda por parte de ellos para que hiciéramos el próximo CoD sobre Irán atacando Israel. Por suerte, la gran mayoría de nuestros desarrolladores estaban disgustados con la idea y fue rechazada”. El testimonio arroja luz sobre las tensiones creativas entre el editor y el estudio en una época convulsa, justo antes de la salida de los fundadores en 2010.

Glasco también aprovechó para defender el enfoque de los primeros Call of Duty, especialmente el célebre y polémico nivel “No Russian” de Modern Warfare 2. “Queríamos recordar a la gente que la guerra es un infierno, no solo un videojuego. Probamos el nivel antes del lanzamiento y un porcentaje altísimo de jugadores se quedó congelado al darse cuenta de lo que se suponía que debían hacer. Algunos soltaron el mando y dijeron que no querían jugarlo”, explicó. El equipo añadió la opción de saltar el nivel precisamente por lo perturbador que resultaba.
Las declaraciones de Glasco reavivan el debate sobre la responsabilidad de los videojuegos a la hora de representar conflictos reales o inspirados en la realidad. En un momento de máxima tensión geopolítica, con los ataques coordinados de EE.UU. e Israel sobre Irán y la consiguiente respuesta iraní, la idea de que un gigante como Activision presionara para capitalizar ese conflicto en forma de entretenimiento resulta, como mínimo, incómoda. Por suerte, como recuerda Glasco, el equipo dijo no.
