La segunda temporada del live-action de One Piece en Netflix ha generado una reacción dividida. Aunque su estreno el 10 de marzo de 2026 fue uno de los más esperados del año, nuevos datos revelan que la serie presenta una caída importante en audiencia frente a su primera temporada, encendiendo dudas sobre su futuro.
De acuerdo con reportes, la temporada 2 registra una baja del 34% en visualizaciones, quedando por detrás de su debut por más de 14 millones de reproducciones en sus primeros 13 días. A pesar de esto, la serie logró posicionarse como el contenido más visto a nivel global durante dos semanas, demostrando que aún mantiene un fuerte impacto dentro de la plataforma.

Lo más llamativo es que esta caída contrasta con la recepción del público, ya que la nueva temporada ha sido mejor valorada por los fans, con varios episodios posicionándose entre los mejor calificados de toda la serie. Expertos señalan que esta disminución podría deberse a la pérdida del “factor novedad” que impulsó el éxito inicial, atrayendo en su momento a espectadores casuales.
Aunque una tercera temporada ya está confirmada, el rendimiento de esta segunda entrega será clave para el futuro de la franquicia. Si la tendencia continúa, Netflix podría replantear su estrategia, poniendo en riesgo la ambiciosa adaptación a largo plazo. Por ahora, One Piece sigue siendo uno de los proyectos más importantes del streaming, pero su rumbo dependerá de recuperar el interés del público global.
