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HABLEMOS DE AUTOS: Mustang Bullit

Hablemos del Mustang Bullit. Este es uno de esos autos que es especial no tanto por lo que es, sino por lo que representa. Tal y como su nombre indica, esta versión de la presente generación del Mustang es un homenaje a Steve McQueen y la epónima película, Bullit. En el filme, McQueen participó en una de las persecuciones de autos más icónicas de la historia del cine, persiguiendo al Dodge Charger de los malos con la ayuda de su fiel corcel: un Mustang modelo 1968 de color verde (específicamente un tono llamado “high-land green”). Aunque en la vida real el motor que Ford puso en su deportivo no hubiera podido alcanzar al Dodge, la magia del cine hizo que la fortuna le sonriera a McQueen al final de la secuencia. Esta interpretación moderna intenta capturar un poco de dicha magia.

Si bien no podría decir que el nuevo modelo le gana al original en cuestión de estilo puro, sí que deja a su predecesor clásico muy atrás en términos técnicos. El Mustang Bullit tiene un motor V8 con 480 caballos de fuerza, 20 caballos más de lo que usualmente encontramos en la variación de 8 cilindros del deportivo. Un paquete de maniobrabilidad, además, hace que quizá este Mustang no necesite de la magia del cine o de cortes de cámara para perseguir y alcanzar a los villanos de la historia. Sin contar las variantes más poderosas del Mustang como lo son el GT350 y GT500, el Mustang Bullit es la más sólida evidencia de que Ford quiere posicionar al auto más como un deportivo competente y moderno que pueda hacer frente a los europeos que como un muscle car chapado a la antigua. Basta con ver sus frecuentes comparaciones con el BMW M2 para darse cuenta de ello.

El único número que no me gusta del Mustang Bullit es el precio. A la hora de escribir estas palabras, un Mustang Bullit nuevo cuesta $1 millón de pesos. En el mercado de segunda mano, el precio baja a unos $800,000 pesos, pero, ese sigue siendo un precio bastante elevado. Incluso si ahorraramos hasta el último centavo posible por los siguientes 10 años con la esperanza de comprar uno, lo más probable es, que debido a su rareza, este es un auto que subirá en precio en lugar de bajar con el pasar del tiempo. Por otro lado, si eres lo suficientemente afortunado para poder gastar más de $1 millón de pesos en tu próximo auto deportivo, y forzosamente quieres un Mustang, probablemente sería mejor redirigir tu atención a un GT350R o GT500; incluso si no tienen el mismo estilo que el Mustang Bullit, compensan totalmente con una saludable dosis de poder y agilidad. 

A final de cuentas, esta es la gran tragedia y triunfo del Mustang Bullit: es un auto cuya misión es ser el más cool del montón, pero una vez que lo ha logrado, todo lo demás pasa a segundo plano.

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