Fans de PlayStation cuestionan los nombres de los colores de la Prism Collection de PS5, la línea de controles DualSense y cubiertas transparentes que Sony presentó recientemente. La queja más repetida es que el Flare Orange se ve rojo y que el Graphite Gray parece azul. Un usuario de Reddit lo resumió así: “el naranja es rojo y el gris es azul”.
Las quejas y la explicación de Sony
Tras el anuncio, usuarios en X dijeron que el control naranja se ve claramente rojo, que el verde parece turquesa y que el gris es azul. El creador de contenido tecnológico Brodie Robertson se sumó con una broma sobre el equipo de marketing de Sony, y los comentarios derivaron en bromas sobre el drift de los sticks. Las reacciones no son necesariamente críticas al diseño, aunque también hubo opiniones negativas, y la discusión se centra sobre todo en los nombres de los acabados.
Satoshi Aoyagi, diseñador de Sony, explicó que el material transparente crea efectos distintos donde se superponen sus capas. Según él, el naranja toma un tono rosado en esas zonas, el verde luce como un verde cazador profundo que gana intensidad con la transparencia, y el gris busca evocar los tonos fríos de un cielo de tormenta. Sony no ha cambiado ninguno de los nombres oficiales, y las quejas coinciden con los efectos que la compañía dice haber buscado a propósito.
Lo que trae la colección
La Prism Collection llega el 4 de febrero de 2027, con preventa desde el 10 de noviembre, a las 10 a.m. del este de Estados Unidos. Los controles DualSense cuestan 84.99 dólares y las cubiertas, 74.99 dólares. Sony quiso recuperar la tendencia de los controles transparentes de finales de los noventa, de forma “fresca y moderna”, y el diseño incluye un acabado metálico en la cubierta central que unifica las superficies, de acuerdo con el equipo de diseño.
Un reporte indica que las cubiertas parecen ser solo para el modelo base PS5 Slim y no para la PS5 Pro. Entre los fans, el favorito en una encuesta de lectores fue el verde, seguido del gris, mientras que el naranja quedó último. La discusión por los nombres no cambia el producto, y habrá que ver cómo se ven en persona cuando lleguen a las tiendas, ya que el efecto de la transparencia depende de la luz.
