Apenas días después de su lanzamiento sorpresa el 9 de julio, los nuevos ports de Call of Duty: Black Ops y Black Ops 2 para PS4 y PS5 comenzaron a ser calificados como «injugables» por buena parte de la comunidad, luego de que sus salas multijugador se vieran invadidas por tramposos aprovechando fallas de seguridad heredadas directamente de las versiones originales de PS3 lanzadas en 2010 y 2012.
Cómo funcionan estos exploits que arruinan las partidas
Según reportes de jugadores en redes sociales y foros especializados, ciertas lobbies modificadas permiten alcanzar el nivel máximo de un modo casi instantáneo, simplemente detonándose con una granada apenas aparecen en el mapa y abandonando la partida de inmediato para repetir el proceso. Esta mecánica ha saturado modos populares como Dominación y Ground War, con seis o más jugadores entrando, matándose a sí mismos y abandonando la sala en cuestión de segundos, dejando partidas prácticamente vacías o imposibles de disfrutar con normalidad.
Otro exploit particularmente dañino consiste en asignar XP negativo a rivales, provocando que sus cuentas caigan por debajo del nivel 1, requisito mínimo para interactuar con los modos competitivos del juego, dejando a las víctimas completamente bloqueadas del multijugador hasta que el problema se resuelva de alguna manera.

La respuesta de Activision ante la ola de quejas
Tras la fuerte reacción negativa de la comunidad, Activision confirmó a través de su cuenta oficial de Call of Duty Updates en X que desactivó temporalmente algunas listas de reproducción específicas mientras investiga a fondo los problemas reportados por los usuarios. Ambos títulos, desarrollados como puertos directos por el estudio Iron Galaxy sin mejoras gráficas significativas, tienen un precio de 40 dólares cada uno, generando aún más descontento entre quienes esperaban al menos servidores más seguros que los de la generación pasada.
