El costo del hardware podría seguir aumentando durante los próximos años y uno de los componentes más afectados sería la memoria DRAM. Durante una presentación realizada en ISC 2026, representantes de Lenovo señalaron que los precios de este tipo de memoria difícilmente regresarán a los niveles que el mercado conocía anteriormente. Aunque posteriormente se aclaró que el término “nunca” fue utilizado de forma exagerada, la compañía considera que la industria está entrando en una etapa donde los precios elevados podrían convertirse en la nueva normalidad.
De acuerdo con los datos compartidos, el crecimiento acelerado de sectores como la inteligencia artificial, centros de datos y servidores de alto rendimiento está aumentando de forma constante la demanda de memoria avanzada. Esto está provocando una presión sostenida sobre la capacidad de producción global y reduciendo las posibilidades de que el mercado vuelva rápidamente a las condiciones de 2024 y 2025. Incluso considerando nuevas plantas de fabricación previstas para entrar en operación desde 2028, la estabilización tardaría varios años.

Las previsiones actuales indican que un posible equilibrio podría comenzar a verse alrededor de 2030, aunque incluso ese escenario mantendría costos superiores a los registrados anteriormente. Este panorama ya empieza a reflejarse en distintos sectores tecnológicos: componentes para PC, equipos de cómputo y plataformas de entretenimiento han mostrado incrementos constantes. En semanas recientes también se han reportado aumentos en dispositivos de consumo y nuevas proyecciones de precios más altos para futuras generaciones de consolas.
Para los usuarios y entusiastas del gaming, este escenario podría traducirse en computadoras más costosas, actualizaciones menos frecuentes y consolas con precios cada vez más elevados. El mercado tecnológico atraviesa un momento de transformación impulsado por la carrera de infraestructura para IA y, según la visión compartida por Lenovo, la expectativa ya no sería esperar que los precios bajen como antes, sino adaptarse a un nuevo estándar donde el rendimiento y la disponibilidad tendrán un costo mayor.
