Netflix confirmó un importante cambio en su estrategia para la industria del anime, dejando atrás el modelo centrado en las exclusivas absolutas que durante años generó críticas entre los fanáticos. La plataforma ahora buscará asociaciones estratégicas con estudios japoneses y apostará por una distribución más flexible que permita que las franquicias crezcan mediante cine, mercancía oficial y eventos especiales.
El director de adquisición de contenido de Netflix, Yuji Yamano, explicó que la compañía entendió que controlar completamente una licencia no siempre beneficia a una franquicia. En lugar de “encerrar” series dentro del catálogo del servicio, la empresa quiere impulsar el llamado modelo media mix, ampliamente utilizado en Japón, donde una misma propiedad intelectual se expande a través de distintas plataformas y formatos para aumentar su impacto cultural y comercial.

Esta nueva filosofía ya comenzó a tomar forma con la alianza estratégica entre Netflix y el reconocido estudio MAPPA, responsable de éxitos como Chainsaw Man y Jujutsu Kaisen. El acuerdo permitirá trabajar desde las primeras etapas de producción, incluyendo desarrollo de historias, mercancía y distribución global, algo que marca una diferencia importante frente al antiguo modelo donde Netflix simplemente adquiría derechos terminados.
La reacción de la comunidad ha sido mayormente positiva, especialmente entre quienes criticaban las exclusivas prolongadas y la falta de lanzamientos físicos o distribución multiplataforma. Varios usuarios consideran que esta apertura podría ayudar a que más animes tengan presencia en cines, Blu-ray y otros servicios, evitando que algunas producciones pierdan relevancia poco después de estrenarse digitalmente.
