Las recientes filtraciones sobre la Nintendo Switch 2 han provocado una fuerte reacción dentro de la compañía, que estaría “absolutamente furiosa” tras la exposición de su calendario de lanzamientos para 2026 y 2027. La información comenzó a circular cuando el insider conocido como Natethehate reveló múltiples proyectos aún no anunciados oficialmente.
Entre los detalles más llamativos destaca un supuesto remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, previsto para la temporada navideña de 2026, además del regreso de franquicias como Star Fox y nuevos títulos como Splatoon Raiders, Rhythm Heaven Groove y Fire Emblem: Fortune’s Weave. También se mencionan versiones mejoradas para Switch 2 de juegos como Pikmin 4, lo que sugiere una estrategia de transición entre generaciones.

Sin embargo, no todo son buenas noticias para los fans, ya que las filtraciones apuntan a que el esperado nuevo Mario 3D no llegaría en 2026, sino hasta 2027. Esto refuerza la idea de que Nintendo estaría apostando por un catálogo escalonado, aunque el impacto del leak podría haber afectado el factor sorpresa que caracteriza a sus anuncios.
De acuerdo con el exempleado Kit Ellis, el problema va más allá de simples rumores: la filtración habría expuesto gran parte de la estrategia de la compañía, algo especialmente grave para una empresa que basa su marketing en anuncios sorpresa. Ante esta situación, todo apunta a que Nintendo priorizará reforzar la seguridad interna, marcando un antes y un después en cómo maneja la información de sus futuros lanzamientos.
