En medio del revuelo por el lanzamiento de la nueva clase Brujo en Diablo 2 Resurrected y las constantes actualizaciones de Diablo 4, Blizzard ha querido recordar que el ojo del huracán no lo es todo. Matthew Cederquist, productor ejecutivo de legado de Diablo, reveló en una entrevista con Eurogamer que “hay millones de personas que todavía juegan a Diablo 3” , demostrando que el título de 2012 conserva una base de jugadores envidiable.
Lejos de canibalizarse, las tres grandes entregas de la saga conviven en un equilibrio que la propia Blizzard fomenta. Cederquist explicó que los jugadores saltan de un juego a otro según las temporadas y sus eventos de ladder. “Cuando sale una nueva temporada de Diablo 3, ves a gente pasar de Diablo 4 a Diablo 3 durante ese fin de semana de apertura, y luego vuelven al 4”, afirmó. La compañía programa estratégicamente los lanzamientos de nuevas temporadas para que no coincidan y los jugadores puedan disfrutar de “cada sabor de Diablo”.

Diablo 3 tuvo un lanzamiento tormentoso en 2012, con problemas de servidores y una polémica casa de subastas con dinero real. Sin embargo, con el tiempo y tras la expansión Reaper of Souls, el juego se transformó en uno de los ARPG más queridos del género, con clases icónicas y una acción trepidante. La reciente Temporada 13 de Diablo 2 Resurrected ya está en marcha, y Blizzard confirma que las de Diablo 3 seguirán rotando.
La revelación de Cederquist subraya una estrategia de Blizzard poco común en la industria: en lugar de matar sus juegos anteriores para impulsar el nuevo, los mantiene vivos y en rotación. El resultado es un ecosistema donde los jugadores tienen “la idea correcta” : alternar entre el clásico, el refinado y el moderno según su estado de ánimo.
