Ubisoft continúa con su proceso de reestructuración y ha confirmado el despido de alrededor de 40 empleados en su estudio de Toronto, una de sus sedes más grandes, responsable de títulos como Watch Dogs: Legion y Far Cry 6. Los despidos representan aproximadamente el 8% de la plantilla del estudio canadiense. La compañía aseguró que la decisión “no fue tomada a la ligera” y ofrecerá paquetes de indemnización y asistencia para la recolocación.
A pesar de los recortes, Ubisoft quiso enviar un mensaje de tranquilidad a los fans del sigilo. En un correo interno, la empresa afirmó que Toronto seguirá siendo “un contribuyente clave” en varios proyectos y, de manera explícita, confirmó que el estudio continuará con el desarrollo del remake de Splinter Cell. El juego, anunciado originalmente en 2021, está siendo reconstruido con el motor Snowdrop (el de The Division y Avatar) para ofrecer “gráficos de nueva generación y las dinámicas luces y sombras características de la saga”.

Los despidos en Toronto son el último capítulo de una reestructuración global en Ubisoft. La editorial ya había anunciado un “reinicio mayor” que implica la reorganización de sus equipos creativos en “casas creativas” autónomas. Como parte de esta iniciativa, la compañía ha cancelado seis juegos, pospuesto otros siete y cerrado dos estudios. Además, ha propuesto la eliminación de hasta 200 puestos en su sede de París (un 18% del personal), con el objetivo de reducir costes fijos en 200 millones de euros adicionales en los próximos dos años.
A pesar de la incertidumbre laboral, Ubisoft insiste en que Sam Fisher sigue vivo y su regreso está en marcha. Los fans del agente más letal de la Fourth Echelon tendrán que esperar, pero el proyecto, al menos por ahora, no ha sido cancelado.
