Epic Games está elevando su guerra contra las trampas en Fortnite. A partir del 19 de febrero, los jugadores de PC que quieran participar en torneos oficiales deberán tener habilitada la protección IOMMU en sus sistemas, sumándose a los requisitos ya existentes de SecureBoot y TPM. Esta medida técnica busca bloquear cheats de hardware, complementando el trabajo del software Easy Anti-Cheat.
La noticia editorial destaca que este nuevo requisito solo aplica para competencias organizadas. Los modos Battle Royale casual o rankeado no lo exigirán. Si un jugador intenta unirse a un torneo sin el IOMMU activado, el juego simplemente le impedirá participar, sin aplicar sanciones. Epic estima que la mayoría de usuarios en Windows 11 ya lo tienen activado por defecto.

Esta ofensiva llega en un contexto donde Epic Games ha redoblado sus esfuerzos legales contra creadores de trampas, forzando disculpas públicas. La medida busca restaurar la confianza en la integridad competitiva del título, tras la polémica decisión del año pasado de readmitir a antiguos hackeadores, que generó quejas en redes sobre una supuesta epidemia de trampas.
El endurecimiento de las reglas coincide con la extensión de dos semanas de la temporada actual de Fortnite. Mientras, el modo Festival continúa atrayendo atención con su nueva colaboración con la estrella pop Chappell Roan. Epic parece decidida a proteger su ecosistema competitivo mientras mantiene el contenido fresco para su base de jugadores casual.
