Bungie ha confirmado lo que muchos en la comunidad ya sospechaban: la próxima gran actualización de Destiny 2, titulada Shadow and Order, no llegará el próximo 3 de marzo como estaba previsto. El estudio anunció que el parche se retrasa hasta el 9 de junio para someterse a “grandes revisiones”, siendo “cambiado y expandido” para incluir “mejoras de calidad de vida de gran tamaño”. El cambio también conllevará un nuevo nombre para la actualización, que se revelará más adelante.
La decisión llega en un momento delicado para el juego, que enfrenta una caída en el número de jugadores tras la conclusión de su historia original de una década con The Final Shape. La nueva narrativa, The Fate Saga, arrancó en julio de 2025 con The Edge of Fate y continuó con Renegades en diciembre, pero el propio director Tyson Green admitió que el inicio “no cumplió con las expectativas de los jugadores”.

A pesar del retraso, Bungie promete mantener el juego con vida con correcciones rutinarias, mejoras de estabilidad, modificadores de portal y eventos como los Juegos del Guardián en marzo y un regreso más frecuente de la Banner de Hierro en abril. La actualización retrasada, ahora prevista para junio, incluirá características previamente anunciadas como la mejora de armas por niveles, la expansión del equipo por niveles a todas las actividades de Incursión y Mazmorra, Panteón 2.0 y estadísticas de Nivel 5 para armaduras exóticas.
El anuncio se produce apenas días antes del lanzamiento del próximo shooter del estudio, Marathon, programado para el 6 de marzo. Los fans de Destiny 2 deberán armarse de paciencia y esperar hasta el verano para recibir el esperado soplo de aire fresco.
