Francis Lawrence, director de la película de BioShock para Netflix, explicó por qué Hollywood ha tardado tanto en adaptar el juego. En una entrevista con IGN, dijo que es “un hueso duro de roer” y que el proyecto sigue activo y “nos estamos acercando”.
El problema del protagonista
“Es un hueso duro de roer, ese mundo y esa historia”, dijo Lawrence. “Tú eres el personaje cuando juegas, así que crear ese personaje desde cero en ese mundo es muy complicado”. Según el director, una película no puede copiar la estructura del juego y esperar que funcione, porque debe inventar un protagonista y ubicarlo en el mundo de Rhapture.
Lawrence contó que el proyecto lo ocupa desde hace años: Gore Verbinski dirigía una versión en Universal, que no se concretó por su escala y decisiones creativas, y después le propuso a él dirigirla. Dijo que el creador del juego necesitaba saber que entendía el espíritu de la obra y quería proteger ciertos elementos y temas.

Del cancelado proyecto de Universal a Netflix
Universal planeó una película en 2011 que no llegó a producirse. Netflix anunció su adaptación en acción real el 25 de agosto de 2022, con Lawrence como director, Michael Green como guionista y la participación de 2K y Take-Two. En 2025, Justin Rhodes entregó una nueva versión del guion.
El calendario de Lawrence también influyó: pausó el desarrollo mientras terminaba The Long Walk y filmaba The Hunger Games: Sunrise on the Reaping, que sale en noviembre. Además firmó para dirigir Red Rising para Paramount. Sobre si BioShock será su próxima película, respondió: “Nunca se sabe”. Los cambios de dirección en Netflix son otro factor, aunque espera que no afecten al proyecto. Todavía no hay fecha de estreno.
