Guillermo del Toro ofreció una explicación detallada sobre lo que se pierde en el proceso creativo al usar inteligencia artificial en el cine.
El origen del Hombre Pálido: “Eso es alquimia”
El director utilizó como ejemplo la creación del Hombre Pálido, la icónica criatura sin rostro de Pan’s Labyrinth: “Lo esculpimos como un hombre viejo, con rostro. Y entonces dije: ‘Quitemos el rostro’. Esto sucedió porque vi una fotografía de una mantarraya y el póster de Phantasm, de Don Coscarelli. Esa combinación, que ocurrió en dos momentos distintos durante una semana o un mes, no son permutaciones que forman parte químicamente de una ecuación. Eso es alquimia”. Del Toro explicó que ese tipo de descubrimiento solo puede surgir de pasar tiempo con una idea, no en las fracciones de segundo que le toma a un modelo generar decenas de imágenes: “Esta triangulación sucede porque pasé un mes o dos meses conviviendo con la idea de esta criatura”.
La pérdida del aprendizaje artesanal
El cineasta también habló sobre cómo las herramientas de IA están eliminando el proceso de aprendizaje mediante el cual los artistas desarrollan su oficio, señalando que “nunca eres un maestro, siempre eres un aprendiz”. Para ilustrarlo, recordó una conversación con Christopher Nolan sobre una escena de The Odyssey donde Matt Damon flota en un mar tormentoso: al preguntarle cómo lograron la secuencia, Nolan le explicó que simplemente colocaron a Damon en una tormenta real en el mar. “Y vas a descubrir que el 30% de una gran imagen ocurre de manera accidental. Ya sea que una gota de agua golpee el lente, o la cámara se sacuda”, explicó Del Toro.
