La transición de Fitbit a Google Health ya es una realidad. Google completó el reemplazo de la popular aplicación de seguimiento físico por una nueva plataforma centrada en la salud integral y en un asistente impulsado por inteligencia artificial. La actualización comenzó a desplegarse el 19 de mayo de 2026 y reorganiza la experiencia en nuevas secciones dedicadas a actividad física, sueño y bienestar general.
Sin embargo, el lanzamiento no ha sido recibido con entusiasmo por toda la comunidad. En foros y redes sociales, numerosos usuarios han expresado frustración por la nueva interfaz, señalando que acceder a estadísticas, entrenamientos y registros históricos ahora requiere más pasos que en la aplicación original. También han surgido críticas hacia la presencia destacada del Google Health Coach, un asistente con IA que ocupa parte importante de la pantalla principal.

Aunque algunos usuarios destacan que la inteligencia artificial puede ayudar a crear rutinas de ejercicio personalizadas, registrar sesiones de sueño y ofrecer recomendaciones adaptadas a cada persona, otros consideran que estas funciones complican una experiencia que antes era más directa. La percepción general refleja una división entre quienes buscan herramientas avanzadas de salud y quienes prefieren un enfoque tradicional centrado exclusivamente en métricas deportivas.
Pese a las críticas, Google mantiene su apuesta por consolidar todos sus servicios de salud bajo la marca Google Health, mientras el nombre Fitbit permanecerá únicamente en el hardware. La compañía asegura que la nueva plataforma seguirá evolucionando y ampliará la compatibilidad con más dispositivos en el futuro, aunque por ahora una parte importante de los usuarios continúa reclamando el regreso de la experiencia clásica que convirtió a Fitbit en una de las aplicaciones de fitness más populares del mercado.
