El aumento descontrolado en los precios de la memoria RAM está sacudiendo los cimientos de la industria de los videojuegos. Según un nuevo reporte, Sony evalúa retrasar el lanzamiento del PlayStation 6 hasta 2028 o incluso 2029, mientras que Nintendo contempla aumentar el precio de la Switch 2 más adelante este año debido a la misma crisis de componentes.
La tormenta perfecta tiene un culpable claro: la demanda masiva de chips por parte de centros de datos de inteligencia artificial está acaparando la producción de memoria, dejando a fabricantes de electrónica de consumo con suministros escasos y costos disparados. Lenovo, Apple y Tesla ya han advertido sobre el impacto en sus líneas de producción. Fuentes cercanas a Sony citadas por Bloomberg indican que la compañía “está considerando posponer el debut de su próxima consola”.

Nintendo, por su parte, enfrenta una encrucijada similar. Aunque el presidente Shuntaro Furukawa afirmó que no hay planes inmediatos de subir el precio de la Switch 2, advirtió que si la escalada de precios de la RAM se extiende al próximo año fiscal, la empresa evaluará el mercado y tomará medidas apropiadas. Esta declaración llega después de que la compañía ya aplicara aumentos a la Switch original y sus accesorios en 2025.
El reporte pinta un panorama sombrío para el corto plazo. Tim Archer, CEO de Lam Research, declaró que “lo que tenemos por delante, en términos de demanda, es más grande que cualquier cosa vista en el pasado”. Para los jugadores, esto significa consolas más caras y ciclos de vida más largos. La PlayStation 5 y la Xbox Series X|S podrían seguir siendo la norma por varios años más, mientras la industria espera que la tormenta de memoria amaine.
