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HABLEMOS DE AUTOS: Mercedes-AMG E63S (2021)

Hablemos del Mercedes-AMG E63S. Se trata de la versión más poderosa y deportiva del Mercedes-Benz Clase E Sedán. Aunque en la superficie parece un auto de cuatro puertas común y corriente, el AMG E63S tiene 612 caballos de fuerza producidos por un motor V8 bi-turbo. Para ponerlo en perspectiva, esos son 10 caballos de fuerza MÁS que los que tiene el Lamborghini Huracán y, a diferencia del deportivo italiano, el AMG E63S tiene suficiente espacio para cinco personas y todas las cosas que necesitan cargar en su día a día. 

El AMG E63S no sólo presume de un gran poder debajo del capó, sino también de la más avanzada tecnología para el conductor. Desde un sistema de entretenimiento inteligente controlado por un tablero digital y una pantalla táctil, hasta una selección de modos de manejo dinámico, el AMG E63S tiene todos los gadgets y accesorios que cualquiera podría pedir. Si el mercado actual de tanto los autos de lujo como los deportivos se ve definido por la cantidad de aditamentos tecnológicos que acompañan a los modelos de cada marca, Mercedes indudablemente resalta incluso frente a las prestigiosas casa de Ferrari y Porsche por lo que ofrece a través de este sedán inusualmente poderoso. 

Aunque seguramente ha de sentirse muy bien poder decir que tu auto es más poderoso que uno de los modelos deportivos más celebrados de la actualidad (y es además mucho más práctico), la verdad es que NADIE necesita algo como el AMG E63S. Esta clase de autos, denominados “super sedanes” por la prensa, son un producto de una época pasada. La audiencia a la que iban dirigidos eran esas personas de negocios acaudaladas dispuestas a pagar más para poder presumir que tenían la mejor versión de algo. Si el gerente de nivel medio compraba un Clase E regular, era prácticamente la obligación del gerente regional comprar un AMG E63S para demostrar que su bono de fin de año era mucho más grande. La realidad, claro, era que ambos autos iban a ser utilizados exactamente de la misma manera: transportando a estos ejecutivos de su casa a la oficina, de junta a junta, de la oficina de vuelta a casa y quizá al campo de golf durante el fin de semana. 

Hoy en día, sin embargo, la ostentosidad que dio vida al AMG E63S y a otros super sedanes como el BMW M5 o el Audi RS6, está pasada de moda. La audiencia a la que estos autos iban dirigidos ahora prefiere comprar autos eléctricos (deducibles de impuestos, claro) como un Tesla Modelo S, u opta por las todavía más prácticas SUVs de lujo como la Range Rover. En dado caso que tuvieran la necesidad de saciar esa sed deportiva que el AMG E63S satisfacía, podían comprar OTRO auto exclusivamente dedicado a eso como un Porsche Cayman, un Jaguar F-Type o el Mercedes-AMG GTS (que tiene básicamente el MISMO motor que el E63S). 

En otras palabras, cada vez hay menos razones para justificar la existencia del AMG E63S, lo cual es una lástima, porque si tomamos al auto en su forma más pura podemos apreciar que se trata de una máquina de conducción excelente que puede alternar entre sentirse como un auto de carreras o un carruaje lujoso en un abrir y cerrar de ojos. Seguramente los entusiastas del automovilismo con los medios suficientes seguirán manteniendo vivo al modelo por un largo tiempo, pero incluso la cartera más gorda eventualmente tendrá dudas en gastar los 2.7 millones de pesos que el auto exige cuando poco a poco van naciendo alternativas mucho más económicas e igual de poderosas en el apartado eléctrico. 

Es posible que el Mercedes-AMG E63S esté destinado a extinguirse, pero de momento podemos disfrutar el vivir en la misma época que este brutalmente poderoso velociraptor del mundo automovilístico.

 

 

 

 

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